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POESÍA ~ Danilo Zárate Pacheco (Argentina)

Por Danilo Zárate Pacheco

 

*

 

Me visto.
Me desvisto.
Vuelvo a vestirme.

El día atrasa.
Abracadabra y todo destruido
mi noche quedó con el silencio
y un exagerado sabor a recuerdo.

Un duende escapó
y recoge mis recortes
me arma, me desarma.
Vuelve a armarme.
Vuelve a latir.

Ese adiós que roza mis labios
algunas lágrimas hizo sal.
Ya sé, otra vez nostalgia
no quedan símbolos. También sé.

Estamos marcados por signos,
enredos, ajenxs, avenidas paralelas,
algunos besos furtivos, la marca del bretel,
mi pantalón herido de tiempo
y el deseo del desayuno en la cama:
dos tostadas, café y jugo de naranja.

El duende terminó de armarme.

Esparció mis alas sobre el piso de la habitación
y cubrió las huellas.

Veo tu cara mientras dormís
-entre bramidos y suspiros-
observo como el sol ilumina suavemente tu rostro
y dibuja un gesto apacible en él.

Las sábanas azules
todo en tu mundo es azul

Pájaros vuelan en la habitación
se comen los sueños
devoran los insectos
y dejan caer sus plumas,
en el lecho todo es calma.

Tu boca ilustra una sonrisa
una mueca minúscula
que hace que me llene de ansia.
Tus párpados tiemblan

Recuerdo la noche anterior
el último momento en el que me veías
una cálida mirada
tu mano izquierda en mi rostro
todo yo en vos
ropa de cama en el piso
una víbora se arrastró en las sombras
buscando el calor de nuestros cuerpos
reptó hasta nuestros pies
comió de ellos
se alimentó
desapareció.

Me pregunto de qué color seré,
azul no, tampoco rojo
en vos diviso tantos matices
¿serán tus sueños en manifiesto
o la noche que desvanece
y adhiere a tu piel?

Las sombras desaparecen
y la mañana se apodera del cuarto
donde todo yacía, nace vida
una enredadera cuelga por la ventana
el polvo danza entre los haces de luz
tu cuerpo se descongela
diminutos seres corren a refugiarse
no lo logran
tu ojos descubren el amanecer
tus pupilas se llenan de día
y aparecen tus dientes,
me estás mirando
¿Cómo da el sol en mi cara?

Nadie recorrerá una noche oscura
para apagar mi dolor con su abrazo
o una caricia a mi pelo enredado
que detenga el rítmico latir de mi corazón.

Espero de mis sueños
un deseo
en un papel arrojado al viento
que te traiga
a mi pecho entumecido de soledad.

¿quién apagará su cigarrillo para besarme y tenga que escupir el chicle invadido por mi lengua?
¿quién se consolará masturbándose por no arriesgarse a brindarme su amor?
¿quién se atreverá a escuchar mi llanto en el auricular del teléfono?
¿quién será capaz de verme rogar e ignorarlo?

Soy un ciego corriendo con viento en contra
rozo cada partícula del perfume
te encuentro en todas sus formas
soy lo que erosiona la ráfaga
y la terquedad del junco al no romperse.

Que alguien se acerque
apague mi fuego
y me quite este adiós perenne.

 


Danilo Zárate Pacheco nació en Merlo, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Publicó el libro Mientras tanto un elefante se suicida (2014, Libris). Coordina el Ciclo Puente, espacio de lecturas de Ramos Mejía, Buenos Aires.  Su fan page es Danilo Zárate Pacheco.


Portada: Daniel Apodaca

Angie Pagnotta-Depersia Ver todo

Co-Fundadora & Directora
Periodista, Escritora y Editora.
Contacto: angie.pagnotta@somos.berlin

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