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MÚSICA ~ Sean Gonzalez: «En Berlín aprendí que todo es bueno y malo al mismo tiempo.»

Sean Gonzalez nació en La Paz, Bolivia y, desde hace tres años, vive en Berlín. Acogió esta ciudad para continuar desarrollando su música y su talento. En esta nueva nota de SOMOS BERLÍN PRESENTA, te contamos más sobre este joven músico que, con tan solo 21 años, ya lleva más de 80k de streams en Spotify y YouTube, y está grabando su disco con la compañía estadounidense Bentley Records.

Nos gustaría que nos cuentes sobre tu país de origen, ¿cómo fueron esos años y hasta cuándo viviste ahí?

Nací y fui criado en La Paz, en 1998. Mi mamá es boliviana y mi padre americano, por lo que crecí con influencias muy marcadas de ambas culturas. Mis dos padres son artistas, a lo que mis hermanos y yo atribuimos nuestra fascinación por el arte, sea visual o auditivo. Viví con mi familia hasta que cumplí 18. La Paz es cool pero nunca cambia. Tuve la suerte de ser un niño privilegiado en un país tercermundista, pero la burbuja social de los «privilegiados», que trascendía generaciones, solo se preocupaba de lo que ocurría entre ellos. Se sentía el complejo de importancia que tenían todos, incluyéndome también, en algún punto. Todos sabían de todos y todas y la forma de bondear (formar un lazo) uno con otro, era prácticamente juzgando y haciendo mierda a otro. No quiero generalizar, pero esa toxicidad la sentía prevalente en la gente al ir creciendo. Obviamente si uno por su cuenta quería salir de la burbuja y meterse más en todo lo que La Paz tenía por ofrecer culturalmente, uno encontraba una escena fascinante con gente muy loca y fuera de los esquemas a los que fuimos acostumbrados.

¿Cómo describirías tu pasión por la música?

La música, aunque suene cliché as fuck, es la única magia que conozco. Puede transformar y contagiar energías, crearlas de la nada como matarlas. Es un catalizador. Es nuestra forma de decorar el tiempo, como el arte visual es para decorar el espacio. Para mí es muy especial, es una herramienta de expresión. Es algo que me inspira tanto, que no me queda otra que intentar aportarle algo más. Es importante que la música no evolucione con el tiempo a ser solo un producto para el consumo en masa. No nos debería gustar a todos la misma música, porque todos somos distintos, y sentimos distintas reflexiones personales cuando escuchamos algo que nos mueve.

Y teniendo en cuenta todo ésto que mencionas, ¿cuándo y de qué modo recuerdas el nacimiento de tu interés por la música?

Literalmente gracias a Guitar Hero. Mi padre era fanático del Rock y cuando empecé a jugar GH yo le empezaba a hacer todo tipo de preguntas sobre la vida de los músicos, a lo que él me respondía a profundidad. Una cosa llevó a la otra y empecé a tocar guitarra a los nueve años. Mi amor por el Rock se fue desvaneciendo mientras pasaban los años. No me gustaba contarle a la gente a qué me quería dedicar de grande por el miedo a ser burlado a mis espaldas. Intentar escribir letras, al principio, era inútil, porque solo pensaba que iba a pensar tal persona o tal persona sobre esa letra, que iba a pensar mi papá… hasta que la letra carecía totalmente de substancia y personalidad. Por influencia de mis amigos empecé a escuchar Rap. Al principio me emputaba, no voy a mentir, but once you go blackEl Hip-Hop me dio todos los recursos para poder expresarme libremente, me enseñó a perder el miedo de qué iba a pensar la gente de mis letras, y me dejó incorporar el uso de la guitarra, que hace tiempo había dejado de ser la pasión que alguna vez fue.

¿Qué buscas explorar a la hora de componer un tema?

Al componer un tema dependo mucho de cuál sea mi humor, si salí de fiesta el día anterior o si fumé un porrito. Siempre busco primero un sonido para la melodía, ya sea con mi guitarra o un sintetizador. Luego busco una progresión de acordes que reflejen lo que siento. Se escucha raro, pero de verdad la progresión que escojas puede ser extremamente melancólica como empalagosamente feliz. Dependiendo de eso, las letras van tomando lugar.

Si tuvieras que elegir una de tus canciones para que los lectores te conozcan, ¿cuál sería y por qué?

Entre todas las que tengo disponibles, me encanta Eyes pt I. La produje con mi colaborador de mucho tiempo que también es uno de mis mejores amigos de Bolivia, otro sobreviviente de la burbuja, su nombre es Naoki Nishizawa. El tema incorpora muchos elementos del funk, del Rnb y del Hip-Hop. La letra abarca las infinitas posibilidades de cada individuo, y que todo esta al frente de los ojos. Y de ahí esta a la interpretación personal del oyente.

En tu aplicación dices que desde hace 3 años comenzaste a rapear y producir Hip-Hop, ¿qué reflexión te merece ese momento inicial y el presente?

Al principio no existía mucho valor de producción en mis composiciones. Empecé en un iPad bastante viejo. En retrospectiva no me gusta mucho lo que hice en esos momentos, pero en ese entonces se sentía muy especial, y eso es lo que causó la evolución que culminó en un contrato discográfico. En el presente soy mucho mas meticuloso con la producción de mi música, pero estoy consciente de que esto recién está empezando.

Quisiéramos que nos cuentes sobre el proyecto discográfico actual que estás grabando con Bentley Records.

Mi nuevo proyecto se llama Waveplane. En este album incorporé temáticas del RnB en la producción y en la letra. Sigue siendo Hip-Hop pero plasmado por la música que me cautivó a lo largo de este año, que fue en su mayoría RnB. Es el proyecto más colaborativo que hice hasta ahora. Normalmente hago todas mis producciones yo, pero esta vez trabajé de cerca con Naoki Nishizawa. El álbum no tendrá más de 14 canciones. El concepto se basa en las distintas frecuencias en las que nos encontramos como humanos, qué nos hace clickear y qué nos repele de ciertas personas. La energía no miente.

Sean Gonzalez
Foto: Patricio Crooker

Tu música ha conseguido más de 80k de streams entre Spotify y YouTube, ¿cómo te sientes al respecto? ¿Esperabas esta cifra? ¿Cómo la recibes?

Las cifras me dan cierta validación, pero no son nada al final del día cuando lo comparo con artistas establecidos, artistas que están más o menos donde yo quiero estar. La verdad no sabía qué cifra esperar, pero sí  considero que son un reflejo de mi desarrollo como artista. Más allá de las cifras, lo que me interesa es trabajar con las personas que me inspiran y lograr vivir de eso. Sin embargo, sé que necesito incrementar los oyentes si quiero alcanzar el siguiente nivel.

Hablemos ahora sobre vivir en Berlín, ¿cómo te va tratando la ciudad? ¿Qué puedes decir sobre esta experiencia?

Berlín es, por lejos, la ciudad más loca en la que viví. No es decir mucho a mi corta edad, pero viví en la Paz y Nueva York y ambas ciudades son loquísimas igual. Lo que tiene Berlín es duro de ponerlo en palabras. Es una vibe, una energía muy intensa en todas las personas, para bien como para mal. La ciudad me acostumbró a tener muchos estímulos, a siempre tener algo que hacer y alguien con quién hacerlo, a conocer a nueva gente y sumergirse en su realidad, sabiendo que será la última vez que los verás en tu vida, probablemente. Para un artista se explica solo por qué la gente viene a esta escena. Puede ser lo mejor como también lo peor para una mente indecisa. Aquí aprendí que nada es bueno ni nada es malo, sino que todo es bueno y malo al mismo tiempo, se trata de encontrar un balance. La vida acá, y sobre todo el verano, dificulta a uno a volver a la rutina normal y siento que eso es más bueno que malo. Lo difícil es no ahogarse en el abundante mar de estímulos.

Por otra parte, ¿hace cuánto tiempo estás aquí? ¿Qué lugares te gusta frecuentar y explorar?

En diciembre cumplo 3 años en Berlín. Me encantan los distintos barrios y sus respectivas personalidades. Kreuzberg, Neukölln y Friedrichshein son mis favoritos. Me da pena la inminente gentrification de estos lugares. Me encanta Holzmarkt, los parques… y me gusta explorar mucho los clubes fuertes. Siento que son como aldeas abandonadas y la gente ahí está tan en su propio mundo y momento, tanto que te olvidas que hay un mundo funcional afuera de esas cercas.

La música es un arte que va transformándose constantemente. ¿Cuál es tu visión respecto?

Lo que más me gusta de vivir en la era en la que vivimos, es que me toca ver la evolución de mis artistas favoritos en tiempo real. Es como lo que debe sentir la gente que vio la evolución de The Beatles, por ejemplo. Siento que un músico debería tratar de no verse atascado en un mismo sonido y estética toda su carrera. Trascender las fronteras sónicas de uno y, sobre todo, la caja en la que su fanbase lo posiciona, es lo que lo hace seguir cautivando a más gente y lo hace crecer como artista. Aspiro a nunca verme atascado pero tocará ver.

¿Proyectos a futuro?

Sigo trabajando en Waveplane, es mi prioridad ahora. Pero viéndolo a la larga me encantaría poder tener una plataforma lo suficientemente grande para poder empoderar a más artistas, quisiera representar a Bolivia internacionalmente y demostrar que hay vida fuera de la burbuja. Queda mucho aún, pero todo a su tiempo.

 

Portada: Patricio Crooker

Para más notas de esta sección, visita Somos Berlín Presenta


Links:

Instagram de Sean Gonzalez

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