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FOTOGRAFÍA ~ Barbara Lehnebach «Estar en Berlín me ha reconectado con el mundo del arte»

Barbara Lehnebach nació en Valdivia, Chile y desde 2018 reside en Berlín. A través de la fotografía experimenta y conoce el mundo, pero también lo explora intentando encontrar los mensajes que se ocultan detrás. En esta nueva nota de SOMOS BERLÍN PRESENTA, te contamos más sobre esta fotógrafa que, entre otras cosas, fomenta la preservación del Medio Ambiente y la cultura de los Pueblos Originarios.

¿Cómo describirías tu pasión por la fotografía?

Amo viajar, y la fotografía ha sido mi compañera número uno de viajes. Me ha permitido conocer muchas partes del mundo, y he aprendido, a través de la observación y la presencia, qué exige fotografiar. Cuando fotografías necesitas mucha concentración, sobre todo cuando retratas a personas, que es principalmente lo que yo hago. Para mí es un desafío constante, ya que implica estar en un lugar con todos los sentidos dispuestos, manteniendo una mirada crítica y pensando a su vez en formas, colores o condiciones de luz. Todo esto para capturar un instante que entregue un mensaje. La fotografía es muy poderosa en su capacidad de conectarnos y de mostrar de forma sencilla mensajes de mucha complejidad. Es algo que valoro de este arte.

¿Cuándo y de qué modo recuerdas el nacimiento de tu interés?

Estudié arte en Santiago de Chile, en esos años estaba muy interesada por las instalaciones, el arte conceptual y el site-specific art. Me encanta la experiencia corporal en el arte y me gustaba mucho hacer grandes instalaciones en las cuales los espectadores pudieran explorar, pero me di cuenta de que algo me faltaba y que, cada vez, mi obra se volvía más abstracta, más conceptual y no se estaba conectando con el acontecer… eso me incomodaba. Comencé paralelamente a buscar otros medios y me encontré con la fotografía análoga. Aluciné con el laboratorio y revelar yo misma las imágenes. Me encantaba salir a sacar fotos sin la presión de saber cómo estaban quedando, y simplemente disfrutar el fotografiar, para luego pasarme días en el laboratorio descubriendo qué había sacado. Creo que fue en esos momentos que me enamoré de este arte.

¿Cómo han sido tus años de aprendizaje en Chile, tu país natal? ¿Qué te llevas de ese tiempo?

Mi interés por las artes visuales comenzó cuando tenía 10 años. Tomaba clases de pintura con la artista Patricia Yanes, en Valdivia. De ella aprendí mucho sobre la pintura al óleo, pero sobre todo aprendí el respeto al arte y la importancia de éste, creo que es un regalo muy grande tener acceso a las artes desde niño, te abre un mundo.

Ya en la universidad me encontré con otra Patricia que sería muy importante para mi desarrollo como profesional: Patricia Novoa. Ella es una fotógrafa chilena con la que inicié mi camino en la fotografía y de ella aprendí cómo plantear un proyecto fotográfico y cómo enfrentar este trabajo. 

Siguiendo este hilo, ¿cómo fue trabajar con Patricia Novoa? ¿Puedes contarnos sobre ello, de cómo ha sido esta experiencia y por qué fue tan importante?

Con la Pati realicé mi primer curso de fotografía y luego comencé a hacer todos los cursos que había en la universidad, casi paralelamente. Pasaba mucho tiempo en el laboratorio y en el estudio. Ella lideraba el área de fotografía así que, prácticamente, nos veíamos todo el día. Finalmente me invitó a trabajar como asistente en la universidad y luego a trabajar externamente. Fue una época muy bonita porque aprendí mucho de su forma de trabajar. La Pati siempre trabaja de buen ánimo, haciendo miles de cosas, pero parece que puede manejarlo todo sin mucho esfuerzo. Una artista muy pragmática, no se complica la vida y su buena disposición y apertura hace que siempre esté rodeada de actividades y de artistas: eso a mí me encanta. De ella heredé, sin duda, el amor por la fotografía análoga. A la cual le debo mi capacidad editar mientras fotografío, y a no obsesionarme con ver el resultado antes de tiempo.

Hoy en día trabajo cada vez menos con estas cámaras, pero mis proyectos personales siguen siendo con películas de 120mm y con mi cámara de medio formato. 

Has estado durante 5 años en Perú, ¿cómo describirías la experiencia allí? 

¡Fascinante! Llegué a Perú en el 2013 y comencé a trabajar inmediatamente para la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ). Trabajé para un proyecto de conservación de bosques amazónicos con comunidades nativas. Nunca había trabajado en la selva y tampoco tenía experiencia trabajando con pueblos indígenas, y fue un placer hacerlo. Me involucré mucho en el proyecto, viajaba seguido a la selva para realizar distintos materiales audiovisuales que ayudaran a la difusión del proyecto: fotografías, videos, animaciones, publicaciones…, todo lo que ayudara a explicar un proyecto tan complejo y grande como ese. Para lograr la conservación de los bosques amazónicos hay muchas amenazas que combatir. Las comunidades nativas se enfrentan a grandes peligros como la minería ilegal, las invasiones o la tala ilegal, entre otros aspectos. Es un tema muy complejo. 

Mi experiencia en Perú me enseñó mucho sobre el rol vital que juegan los pueblos originarios en la conservación de nuestro medioambiente y, desde entonces, admiro profundamente su trabajo y dedicación con nuestra tierra.

A propósito de ésto, en la biografía que compartiste en tu aplicación dices que te has ido enfocando en el rescate de la cultura de distintos pueblos originarios, abriendo un espacio para promover el diálogo y el acercamiento entre distintas culturas. ¿Cómo conviven y se conjugan estas fusiones en ti y en tu búsqueda?

Creo que es importante destacar la labor de conservación que han llevado nuestros pueblos originarios. Ellos han sido los que han resistido y resisten a las múltiples amenazas que existen en contra de la naturaleza. Estamos destruyendo a pasos agigantados toda la riqueza de nuestra tierra. Los bosques y ríos que aún nos quedan siguen existiendo, en gran parte, gracias a ellos. En el Perú las zonas con mayor cantidad de bosque primario pertenecen a comunidades nativas, y no es casualidad, hay mucho esfuerzo por parte de estas comunidades para luchar contra las presiones externas. Este no solo es el caso de Perú u otros países amazónicos, también la conservación de la tierra y el agua es una lucha que llevan los pueblos indígenas en Chile, es gracias a ellos que conservamos algo de esta riqueza y aún tenemos esperanzas.

Creo que la fotografía es un medio muy potente para promover el trabajo que ellos realizan, y reconectarnos con la tierra. Siento que necesitamos apoyar sus esfuerzos con todas las herramientas que tengamos, la mía es la fotografía.

También te desarrollas como una fotógrafa conectada en proyectos ambientales y sociales. ¿Qué te interesa encontrar en estos abordajes? ¿Qué deseas que experimente el espectador?

Por lo general los temas que trabajo son porque me mueven algo a nivel personal, o me llaman a informarme y a manifestarme. Creo que eso es lo que me gustaría lograr con el espectador: conectarlo con otras realidades para generar reflexión y discusión. 

Quisiéramos que nos cuentes más sobre tus acercamientos al área de Medio Ambiente, por ejemplo, ¿qué aprendizajes y experiencias has tenido? Tal vez puedas mencionar una que te haya impactado en especial. 

Trabajando para la cooperación internacional aprendí mucho sobre conservación y la crisis climática. Siempre que tenía que hacer algún video o reportaje me informaba mucho de aspectos técnicos y de las características de cada comunidad que visitaba, pero las enseñanzas más grandes se las debo a los integrantes de estas comunidades que me contaron de los riesgos que viven a diario para proteger sus bosques. En una ocasión me contaron que solían encontrarse con madereros ilegales armados, invadiendo los territorios. Ahí me quedo realmente claro que es un tema de vida y muerte para ellos. Proteger la naturaleza se ha transformado en algo muy peligroso.

Sobre tu experiencia viviendo en Berlín, ¿qué lugares te gusta frecuentar y explorar? ¿Cómo te ha tratado la ciudad?

Honestamente, mis primeros meses en Berlín fueron difíciles. Estaba muy triste por dejar Perú y la escasez de vivienda nos dificultó mucho la llegada a mi familia y a mí. Habíamos escuchado lo difícil que era, pero nunca pensamos que sería una locura encontrar un departamento en Berlín. Cuando pudimos solucionar ésto fue que Berlín comenzó a mostrar, para mí, su lado más amable.

He vivido en muchas partes y siempre los museos y las áreas verdes han sido mi refugio cuando me invade la nostalgia. Son los lugares en los que me siento en casa y Berlín tiene mucho de ésto.  Me gusta visitar los lagos y áreas verdes, y explorar la ciudad en bicicleta. En cada calle hay algo interesante y siempre hay un buen café para hacer una pausa. En cuanto a los museos, esta ciudad es un paraíso, hay cientos. El Pergamonmuseum y la Berlinische Galerie son mis preferidos por ahora.

La fotografía es un arte que, aunque tiene una base consolidada, va mutando constantemente. ¿Cuál es tu visión actual respecto a la fotografía? ¿La notas estancada, en evolución, en un nivel sostenido de novedades, recursos y modos? ¿Qué puedes decir como observadora y parte activa?

La fotografía siempre ha estado evolucionando e incorporándose a nuevas áreas. Las artes, La ciencia, la publicidad son áreas en donde la fotografía se ha posicionado desde sus orígenes, pero hoy todos los celulares tienen cámaras lo que ha desarrollado una movimiento muy grande de „mobile photography“, ésto ha permitido que la fotografía se difunda masivamente en internet. La fotografía ya no solo pertenece al museo o a las revistas, y definitivamente ha abandonado el álbum familiar para instalarse en las redes sociales. Si bien yo me considero de la vieja escuela, aun amante de la fotografía análoga y de la fotografía impresa, admiro el poder de este medio de mutar y de ser una forma de expresión accesible para muchos. 

¿Proyectos actuales y a futuro?

Estoy en estos momentos realizando varias exposiciones. Ésto ha sido algo que me ha traído el estar en Berlín, me he reconectado con el mundo del arte y de las galerías. Había estado en los últimos años más concentrada en el hacer que en el exponer. En estos momentos estoy preparando la exposición „The Amazon is Turning Black”, que recopila parte de mi trabajo realizado en los años que estuve en Perú, y reflexiona sobre los actuales incendios de la Amazonía. Esta exposición la estaré presentando en diciembre en Berlín, con el apoyo de “Karne Kunst”, y en enero en Santiago de Chile. Ya para febrero estaré nuevamente en Perú para fotografiar comunidades andinas que están realizando proyectos para lograr el llamado “buen vivir”, concepto que está profundamente ligado con la conservación del medio ambiente. Este último proyecto me tiene muy entusiasmada.

 

Links:

Su web: www.barbaralehnebach.com

Exposición: The Amazon is Turning Black

Fotos: Barbara Lehnebach


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