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FOTOGRAFÍA ~ Juan Carlos Bautista: «En Berlín las artes hacen parte del paisaje»

Juan Carlos Bautista nació en Bogotá, Colombia, y durante su estadía en Berlín ha descubierto a la ciudad como un espacio donde el encuentro cultural entre artistas de distintas partes del mundo está al alcance de la mano. En esta nueva nota de SOMOS BERLÍN PRESENTA, te ofrecemos la mirada de este joven fotógrafo.

 

¿Cómo describirías tu pasión por la fotografía?

Esa pasión la describiría más bien como un ejercicio que me ayuda a mantenerme atento a lo que me rodea, a las formas, la luz, los gestos de una persona, los colores. De alguna manera, es una forma de descubrir la armonía de la cotidianidad, de conquistar esas composiciones que se nos brindan, de esculpirlas, capturarlas y atesorarlas en un dispositivo. Digamos entonces que la fotografía es para mí algo así como un archivador de emociones, como un herbario de la vida y sus elementos.

¿Cuándo y de qué modo recuerdas el nacimiento de tu interés por este arte?

No creo que exista un momento específico, creo que más bien fue un proceso y el resultado tácito de las rutinas familiares; de cuando se reunían a hablar de zarzuela, poesía o música y yo, por ser el menor de todos, estaba ahí escuchando y aprendiendo. Mi hermano ha jugado un papel muy importante en mi vida y por alguna divina casualidad me indujo al mundo del cine y, gracias a esa compañía del cine, es que comencé a hacer fotografías. No vengo de una familia de artistas, pero ellos son, eso sí, muy curiosos y eso es materia prima para la creación.

¿Cómo han sido tus años de aprendizaje en Colombia, tu país natal? ¿Qué te llevas de ese tiempo?

Yo continúo en un proceso de aprendizaje, y en ese orden de ideas, lo que aprendí en Colombia fue un generoso punto de partida. Es un lugar bastante indescifrable y de alguna forma bastante hermético también. Bogotá, como toda ciudad capital, es un conjunto de sub-mundos y sub-realidades bastante propicio para la creación, ya que hay una estimulación visual y sonora constante.

Eres cineasta egresado de la Escuela Nacional de Cine, de Bogotá, ¿qué es lo que más destacas de esa experiencia?

Creo que este oficio es un oficio en el que debe haber un equilibrio, un balance entre la práctica y la teoría. La Escuela me brindó una plataforma y un espacio propicio para eso. Aprendimos haciendo y eso en este oficio es algo fundamental, para entender la naturaleza propia del cine. Lo hicimos de la mano de cineastas y maestros activos, que usaban sus experiencias como motor de las clases, comprendimos de la realidad del oficio mientras estábamos en la escuela, sabíamos cómo era el mundo real del quehacer cinematográfico y eso es algo que hace de la escuela un lugar particular y poco convencional.

¿Qué nos puedes decir de tu corto Agua Mara? ¿Cuál fue la motivación para la historia que cuentas?

Esa película fue mi trabajo de grado de la Escuela, me asesoró el cineasta Óscar Ruiz Navia. En este momento no recuerdo muy bien cuál fue la motivación para la historia, porque yo para ese entonces, estaba muy interesado en la formalidad, había visto “El sabor de las cerezas”, “Arrebato” y “El sol del membrillo” y tenía en mi cabeza a la forma como lo más importante para esa película. como estudiante de cine, estaba en una etapa de analizar el cine desde el cine mismo, como medio y finalidad; Agua Mara fue el resultado de ese proceso. Lastimosamente hubo algunos inconvenientes técnicos en la finalización, aunque recibimos comentarios positivos y mención de honor en la graduación.

Entre 2016 y 2017 produces y diriges 3 cortos: Otro Retrato, La Sangre y Appear. ¿Podrías describir brevemente esos trabajos?

Otro retrato​ es una película sobre un amigo, es un película sobre la percepción, los límites del cine documental, la verdad y lo real, una película grabada con un trípode y una cámara semiprofesional de fotos que también graba vídeo.
La Sangre​ es un cortometraje más convencional, narrativo, sobre una pequeña anécdota familiar, grabada con un pequeño grupo de amigos y cómplices, también de forma muy amateur (de la forma en que Maya Deren concibe el concepto)​. Hay películas que son como acuarelas como bocetos, esbozos de necesidades personales, como apariciones casi milagrosas e innecesarias, y un ejemplo de eso es la película Appear, que grabé con mi cámara de fotos. Se trataba de hacer versos con las imágenes y los sonidos. Es un poema que hice para mis abuelas.

¿Qué te trae a Alemania? Y, ¿por qué Berlín?

Creo que en este país han pasado muchas cosas muy importantes para la historia de la humanidad, es un país que se mantiene reflexivo, donde hay muchos cuestionamientos y eso me resulta bastante atractivo. En Berlín las artes hacen parte del paisaje y son tradición, juegan un papel muy importante y por eso mismo quise acercarme a ese paisaje, para verlo y vivirlo de primera mano.

¿Planeas volver a Colombia luego de lograr tus metas de aprendizaje aquí, o quizás otro destino?

Aún no lo sé, por el momento me encuentro acá y como alguna vez me dijo Mekas, lo que suceda los próximos segundos depende de lo que hagas en este preciso segundo.

¿Cuál es tu principal fuente de inspiración para hacer fotografía y cine?

La mayor fuente de inspiración para las fotografías creo que es ese valor agregado que brinda la luz al momento de incidir sobre nosotros y los objetos. La luz es una fuerza creadora de emociones y curiosamente es de las cosas más difíciles, para mí, de describir en palabras. Recuerdo cuando recién llegué a Berlín, lo interesante que fue darme cuenta que la luz acá era diferente a la luz en Bogotá o en el trópico. Esto tendrá sus correspondientes razones físicas, que desconozco, pero fue bello notarlo. En cuanto al cine, creo que la cotidianidad misma es la inspiración, a cada segundo el hombre se relaciona con los demás y con lo que lo rodea. Del cine me gusta mucho la posibilidad de abarcar muchas situaciones, problemáticas y preguntas en un solo relato, como si fueran capas de un suelo; haciendo del cineasta un geólogo del alma cuyo instrumento es la cámara.

¿Proyectos actuales y a futuro?

Actualmente estoy trabajando con una cámara alemana de medio formato de los años cincuenta (Reflekta II), por medio de ese ejercicio estoy tratando de definir mi línea estética. Trabajar con película me hace reflexionar más sobre las imágenes, sobre los motivos y el proceso creativo mismo. En cuanto al cine, quiero enfocar mis esfuerzos en seguir creciendo como montajista. Tengo un proyecto de haikus audiovisuales que me gustaría seguir desarrollando. Así como una posible continuación de la película Otro Retrato.

 

Links:

Sitio Web: https://juancbautistap.wixsite.com/juancbautista

Instagram: https://www.instagram.com/juanc.bautista/


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